En el mundo de la fotografía nos encontramos con un elevado número de competidores. Sin embargo, a pesar de la gran cantidad de marcas que comercializan cámaras y otros accesorios, siempre suelen destacar las mismas como las más importantes. Una de estas rivales es la marca japonesa Sigma que, creada en 1961, se dedica a la fabricación de cámaras, objetivos, flashes y diferentes accesorios fotográficos.

Todos los productos que ofrece esta empresa están fabricados en la sede que la compañía posee en Bandai, Japón. Por esta razón, sus producciones suelen tener un precio inferior al del resto de marcas conocidas. Podemos decir que ahí radica su ventaja competitiva.

Sigma, a pesar de elaborar sus propias cámaras, es mayormente conocida por la fabricación de lentes y objetivos que, a su vez, pueden ser compatibles con las cámaras de los otros fabricantes.

Es decir, todos sus productos tienen compatibilidad con importantes marcas, como son Canon, Pentax, Olympus, Nikon y Konica – Minolta. Como señalamos al principio, los objetivos que crea Sigma suelen ser de un precio inferior a los que estas otras firmas poseen. Además, al ser compatibles con los dispositivos de la marca en cuestión, tienen una mayor fuerza de venta. A esto hay que sumarle el buen resultado que garantizan los productos de Sigma.

De esta forma, la compañía ha ido creciendo desde sus orígenes hasta ser mundialmente conocida como una de las más importantes en cuanto a panorama fotográfico se refiere. Para resaltar este importante título, ha creado un potente objetivo que recibe el nombre de sigma 100 400 contemporary. Al igual que muchos objetivos que ha fabricado, este es especial para cámaras de la marca Nikon y Canon y, con su económico precio, ofrece las mismas características que uno de la propia marca.

Una vuelta más de tuerca a la que nos tiene acostumbrados Sigma, revolucionando el mercado fotográfico con precios totalmente asequibles y ofreciendo la misma calidad que las otras empresas competidoras.