Robots que interactúan con los humanos

Enseñar a los robots cómo trabajamos los humanos es una tarea compleja. La investigadora de robots Danica Kragic Jensfelt utiliza tanto la ciencia del comportamiento como las matemáticas para desarrollar sistemas de robots que pueden interactuar con los humanos de forma natural. En el laboratorio de KTH, los robots aprenden a servir café, entre otras cosas.

Sobre una mesa en el laboratorio de Danica Kragic Jensfelt hay algunos dedos de robot gastados. Bien utilizado en varios experimentos donde los robots practican ver y agarrar cosas e interactuar con el entorno.

– Gran parte de mi investigación anterior se ha centrado en la automatización de tareas difíciles. Que los robots deberían poder reconocer diferentes tipos de objetos, recogerlos y hacer algo con estas cosas. Pero en los últimos años, me he interesado cada vez más en comprender el comportamiento humano y cómo podríamos usar diferentes tipos de habilidades robóticas en una interacción con los humanos como son el Robot paletizador de cajas.

El trasfondo, explica Danica Kragic Jensfelt, es que en informática, las personas han aprendido cómo los sistemas automatizados pueden aprender más sobre el mundo que los rodea con la ayuda de grandes cantidades de datos, el llamado aprendizaje automático.

Las cantidades de datos pueden provenir, por ejemplo, de secuencias de video. Se filma a una persona que hace algo y con algoritmos matemáticos avanzados, programas de computadora, intentas interpretar lo que está haciendo la persona y usas esa información en un sistema de robot.

– El siguiente paso para mí es utilizar esta tecnología en contextos donde humanos y robots colaboran de alguna manera. Donde lo hacen los robots, los robots son buenos y los humanos hacen lo que se les da bien.

Comportamientos desviados

Al igual que Wallenberg Scholar, Danica Kragic Jensfelt quiere desarrollar robots que puedan permanecer en entornos donde hay humanos, sin ser vistos como atemorizantes. Está particularmente interesada en comprender los comportamientos desviados.

– Por ejemplo, ahora mismo tenemos una conversación. Nos miramos y seguimos los movimientos de las manos. Tenemos un intercambio de información a varios niveles. Pero mientras conversamos, estás haciendo otra cosa, estás escribiendo.

Da vueltas en la silla de la oficina y dibuja en la pizarra de detrás.

– La parte de aprendizaje automático de esto se trata de descubrir el idioma, los movimientos y cuántas situaciones hay, por ejemplo, en una conversación, y qué es más importante. Aquí todavía no tenemos vocabulario, no hay ningún libro que describa la gramática para estas situaciones.

 

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